Archive for the 'calderón fajardo' Category
EL HOMBRE QUE MIRA EL MAR
EL SÍNDROME FALCÓN: EL LIBRO QUE UN PERUANO DEBIÓ HABER ESCRITO
por Carlos Calderón Fajardo
Desde siempre ha existido en los países andinos una narrativa no realista sumergida. Siendo los realistas-sociales preponderantes, sin embargo, un conjunto de narradores escribían casi secretamente novelas y cuentos preocupados más por la forma que por el contenido, más atraídos por obsesiones individuales que por fantasmas colectivos. Abocados a contar historias poco relacionados con la realidad nacional, incluso creaban mundos puramente imaginarios o novelas cuyas acciones transcurrían en países lejanos; sin énfasis en los grandes problemas nacionales, en prosa más artística que inspirada en la jerga peruana, y descartando toda preocupación social. Ahora podemos constatar que era una tradición, una alternativa, en nuestra narrativa desde que casi sus inicios, siempre presente, minoritaria, casi clandestina.
El realismo-social, con el magisterio de Mariátegui (y la ayuda teórica de Sartre), impuso el realismo-social comprometido (engagé), a tal punto que nuestros principales narradores, y la crítica, consideraban la narrativa no realista como productos de tono menor y de poco interés. Sin embargo, un día las cosas empezaron a cambiar. El realismo-social se hizo anacrónico y estallaron las mil flores. La tradición narrativa dio paso a manifestaciones diversas, el mismo realismo-social decimonónico evolucionó a formas neo-realistas tanto en su expresión andina como criolla, en especial alrededor del tema de la guerra interna. En ese momento, a mediados de los 90, un ensayo, un libro sustentando esa nueva narrativa de ruptura, no realista en el Perú, debió haber sido publicado. Eso no ocurrió. Recién tenemos esa obra indispensable, más vale tarde que nunca, pero no publicada por un peruano sino por un escritor ecuatoriano: Leonardo Valencia y su libro de ensayos El síndrome Falcón (Quito, Editorial Paradiso, agosto del 2008).
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NOS NEGAMOS A TIRAR LA PLUMA AL WÁTER
(Escribir Fuera. Escribir dentro)
por Carlos Calderón Fajardo
El fenómeno fundamental que ha modificado todas las formas de vida en el mundo actual, incluso la escritura es la migración. Se han creando fronteras humanas entre hombres, ocultas de las jurídicas naciones que también separan, y la migración ha determinado dos formas de ser escritor: el que escribe dentro y el que escribe fuera.
Se ha generado una escritura del desarraigo. El desarraigo de los que se quedaron y el de los que se fueron. En ambos casos, esta escritura del desarraigo es marginal, para ser leída por lectores en los márgenes.
El desarraigo, en esta dialéctica del centro-fuera, se vincula a la exclusión. La exclusión como forma de desarraigo. Los excluidos-desarraigados producen una literatura que se ubica en los bordes, más allá de las fronteras del imperio. El centro es un inmenso muy pequeñito. Afuera la pequeñez es inmensa, oceánica, y en ella flotan todos los parias que en el mundo son tratando de sacar la cabeza a la superficie.
El arraigado está vinculado físicamente al territorio de un país, y, mantiene en este espacio relaciones de todo tipo: materiales, familiares, sociales, culturales, espirituales. El desarraigo se produce cuando un hombre se separa de su espacio geográfico natural a la fuerza, el exilio político, o cuando este fenómeno se produce por voluntad propia, a esta última decisión la conocemos como auto-exilio. Pero se puede vivir desarraigado, y auto exilado, en nuestro propio territorio, sin salir, como decía Arguedas, “extranjeros en nuestra propia patria”. Estamos “dentro” pero estamos “fuera”. Así el desarraigo lo sufre el que se va y el que se queda en el Perú.
16 commentsEL HOMBRE QUE MIRA EL MAR
El eslabón perdido y los megalólogos
por Carlos Calderón Fajardo
Este artículo está vinculado de alguna manera a la pesquisa detectivesca. Es por ese motivo que he deseado empezar hablando del creador de Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle (1859-1930), que como sabemos resolvía los asuntos criminales por deducción. Fastidiaba a muchos el ingenio de Conan Doyle, su fama y el dinero ganado con sus libros. Y los envidiosos, que los ha habido en todos los tiempos, decidieron sacarse el clavo haciéndole una broma pesada a quien había creado al más agudo y genial de los detectives. Era conocida la afición de Conan Doyle por el espiritismo y estos malandrines le hicieron creer al buen Arthur que una aparición incorpórea, Katie King, había puesto sus ojos en él. El escritor se enamoró perdidamente de esta amada fantasma.
Cuando se descubrió la maligna patraña, Arthur Conan. D. quedó profundamente herido. Pero uno no se puede burlar del autor de Sherlock Holmes e irse de lo más tranquilo. Para ciertos hombres demasiado orgullosos, algunas infamias pagan factura. Aunque yo recomendaría para vivir en paz interior perdonar las ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Conan Doyle, que no era cristiano, no pensaba de la misma manera. Además de escribir estupendas novelas policiales era aficionado a coleccionar fósiles. Su amigo el paleontólogo Charles Dawson demoró solo el tiempo de dar tres lampazos –en la época que las teorías de Darwin estaban en boga- para descubrir cerca de su casa, en Piltdown, un cráneo con su respectiva quijada. Los científicos ingleses rápidamente proclamaron que el “eslabón perdido”, el eslabón final en la evolución entre el mono y el hombre, era inglés. Y lo llamaron Eoanthropus, que popularmente fue conocido como el hombre de Piltdown. Veinte años después, el Doctor Keneth Oakley descubrió que los restos del hombre de Piltdown eran los de un orangután, cuyos huesos habían sido envejecidos por medio de bicromato de potasio. Se desató el escándalo y se supo la verdad. Arthur Conan Doyle, con la complicidad con su amigo Chales Dawson, se había burlado de los científicos ingleses que le gastaron la broma de la amada fantasma, se burló durante 40 años y se siguió riendo de ellos hasta 19 años después de su muerte.
Esta historia viene a cuento porque el debate en la literatura peruana se viene dando con furor acerca de determinar si los escritores fósiles son falsos o verdaderos. Y a esta discusión se la ha llamado: “La batalla por el canon”. Una muchedumbre de megalólogos han decido lanzarse a canonizar a algunos escritores antes de que fallezcan y expulsar del canon, es decir sacar de la historia, a autores en plena actividad. Es decir, canonistas iluminados han pasado a la categoría de arúspices: adivinan el futuro.
22 commentscalderón fajardo y la noche humana
Hoy a las 8.30 pm en la sala Blanca Varela de la FIL 2008, Carlos Calderón Fajardo presenta su nuevo libro, La noche humana, editado por Pretoperú.
Como explica Carlos en Zona de Noticias, La noche humana es un tríptico compuesto por tres nouvelles independientes que tienen a París como escenario: “Los temas principales de la novela son la vida de escritores peruanos en París, la danza y la muerte. En las tres novelas aparece el personaje Milú, una poeta peruana muy joven que viaja a París en los años 30 y se vincula al movimiento surrealista y luego a la resistencia en la Segunda Guerra Mundial, durante la ocupación nazi de París”.
El presentador será el poeta y narrador Óscar Málaga, y el precio del libro para los asistentes será de cinco soles.
18 commentsel hombre que mira el mar
EL PERSONAJE QUE SE SALE DEL CUADRO
por Carlos Calderón Fajardo
Al parecer para algunos no ha quedado muy clara la distinción que hice entre novela “artística” y novela “social”. Y otros no quieren que se haga esa distinción Pero lo que no se puede negar es que en nuestra narrativa existen dos corrientes, se las llame como se las llame. En un momento quise titular este artículo “Cuando los ornitorrincos se convierten en animales domésticos”.
Cuando fui invitado por Francisco Ángeles a colaborar con Porta9 pensé en un proyecto de una decena de artículos con el objeto de reflexionar sobre las obras agrupadas a través de elementos analíticos con los cuales intentar superar la estéril discusión entre “andinos” y “costeños” (hay gente que no quiere superar ese debate estéril, quizás el motivo sea para que todo se reduzca no un debate literario sino a una lucha clase contra clase donde lo que último que importa es la literatura). Partía de la idea que en el Perú existen dos corrientes narrativas: una que pretende expresar de manera realista la vida en el Perú y sus principales problemas sociales, miméticamente o metafóricamente. La otra corriente está compuesta por narradores que escriben cuentos y novelas que no tienen como referente el Perú. Lo cierto es que coexisten estas dos grandes corrientes en nuestra narrativa.
20 commentsel hombre que mira el mar
CASAS IMAGINARIAS
Templos de la narrativa artística peruana
por Carlos Calderón Fajardo
En Londres hay muchas célebres casas embrujadas. En York Road voces sin cuerpos susurran entre la sombra; en Hibbert Road la mesa es servida por un mayodormo fantasma que lleva una peluca de color naranja. En Portugal Street hay una casa que no encuentra nunca inquilinos porque un merlo rojo le saca los ojos a los que la habitan. Son casas malditas, casas también connotadas por la imaginación. Son casas malditas porque así las perciben la imaginación de los londinenses. La casa Durbeyfield parece una de esas casas londineses, y al parecer por un dato deslizado por ahí por su creador se encuentra en Norteamérica, pero es el nombre de la casa de la novela corta Casa de Enrique Prochazka (Lluvia Editores, 2004). Y es una casa imaginaria que existe en un territorio novelesco que lleva por nombre Casa, una novela que para efectos de lectura, su ubicación geográfica es totalmente secundaria.
24 commentsentrevista a carlos calderón fajardo
por Francisco Ángeles
A inicios de febrero, Carlos Calderón Fajardo nos recibió en su casa de Punta Negra, donde vive la mitad del año sin celular, sin televisión y sin internet. En ese refugio frente al mar, donde Carlos pasa el tiempo leyendo y escribiendo sin parar, llegamos a realizar la primera entrevista para este nuevo proyecto que aún no llevaba el nombre de Porta9.
Arrastramos un par de sillas a la arena y empezamos una entrevista que fluyó sin pausa hasta que la cinta se terminó. Esa entrevista de febrero, que algún día será publicada en esta página, marcó no sólo un acercamiento al lado humano del escritor, sino que en cierto sentido fue el acta fundacional de esta página. No sólo por la entrevista en sí, sino porque Carlos se mostró entusiasmado con el proyecto y aceptó formar parte del equipo.
Dos meses después, ya con la página en funcionamiento, calculamos la posibilidad de hacer una nueva entrevista, que se centre más en aspectos literarios. Nos recibió esta vez en Miraflores y habló y habló durante un buen rato. Vale la pena escucharlo.
36 commentsla violencia y sus disfraces

Era una conversación con la gente de esta página y era un pregunta como cualquier otra: ¿qué libro te hubiese gustado reseñar si Porta9 arrancaba un año antes? Algunos no tenían ninguna preferencia. Pero otros la tenían clara y de ahí salieron cuatro reseñas. Aquí les presentamos el primer rescate.
por Niki Tito
Carlos Calderón Fajardo (Juliaca, 1946) es autor de una obra narrativa que se inicia en los años ochenta con la publicación del libro de cuentos El que pestañea muere (1980). Desde entonces, varios de sus libros de cuentos y novelas han merecido distinciones tanto a nivel local como internacional. Alejado desde siempre de las marquesinas literarias y del fulgor mediático, su silencio editorial parecía haberlo sumido en una ausencia por tiempo indefinido. Sin embargo, en el año 2006 su carrera literaria tomó definitivamente un nuevo impulso con la publicación de la novela La segunda visita de William Burroughs (Fondo Editorial UNMSM). A esta “segunda etapa” de su narrativa pertenece también el libro de cuentos titulado Historias de verdugos.
18 commentsel hombre que mira el mar
Hoy lunes vamos a alterar el esquema habitual de Porta9 para iniciar la semana presentando el primero de la serie de artículos que el escritor peruano Carlos Calderón Fajardo publicará quincenalmente en esta página. Una vez más, le damos la bienvenida a Carlos al universo virtual y estamos seguros que esta nueva experiencia será tan interesante como la anterior, y con el apoyo de los comentaristas, bastante más productiva para el debate literario. Con ustedes, “El hombre que mira el mar”.
COMPROMISO Y ARTIFICIO. LOS TESTAMENTOS TRAICIONADOS
por Carlos Calderón Fajardo
La narrativa peruana ha sido tradicionalmente social. Y probablemente nuestra literatura seguirá produciendo cuentos y novelas de ese corte porque, en sus aspectos esenciales, nuestra realidad no ha cambiado. La cultura andina sigue viva, nuestra geografía es la misma y continúa ejerciendo un fuerte influjo sobre los creadores. Y algunos temas, como el de una narrativa sobre la violencia política en el Perú, por la magnitud y el significado de ese hecho histórico como trauma nacional -del que nadie salió indemne-, supongo que continuará suscitando obras narrativas importantes.




