Sep 18
HISTORIAS PERDIDAS
por Juan Francisco Ugarte
Cat food representa el grito de un grupo de jóvenes que antecede a una inminente caÃda al vacÃo. Un chico que se vuelve adicto a la comida de su gato, otro que se ve amenazado por el enorme caracol de su novia, un joven escritor que tiene que lidiar con el amor que siente por su profesora. Cada historia abre paso a un submundo en el cual se ahogan y liberan los personajes en un intento por descubrir la realidad. El primer libro de Pedro Casusol (Lima, 1986) experimenta con los sentimientos de una generación que no se encuentra a sà misma, y cuyo único camino está trazado por una inclinación hacia lo inmediato y trivial.
Compuesta por diecisiete relatos, esta colección tiende a mostrarnos los distintos caracteres y ánimos de unos personajes que gozan de un enfoque particular del mundo. El placer, la indiferencia, el amor y el deseo de supervivencia son puntos claves que configuran el marco esencial de los cuentos. Cada historia es la búsqueda por una felicidad inalcanzable, por el anhelo de una existencia desprovista de temores y fobias. Sin embargo, en este recorrido los protagonistas encuentran sus conflictos y angustias en sus propias acciones, lo que significa para ellos el retorno a un universo que no deja de atormentarlos. No hay lugar para la esperanza, cada pequeña experiencia se convierte en motivo para las más tremendas decepciones. A pesar de ello, un elemento caracterÃstico de los relatos es que carecen de grandes tragedias. La mayor parte de la infelicidad y sufrimiento de los personajes se producen en los actos cotidianos o en los propios ambientes juveniles. Por ejemplo, en “El enganche del caracolâ€, Roberto se siente perturbado por el inmenso caracol que su novia tiene como mascota en la cocina de su casa. No puede dejar de mirarlo. Es una especia de amenaza que lo aturde e incomoda, aunque intenta conservar la calma para que ella no advierta su repulsión. Pero la ansiedad y la angustia son constantes. Y es con estos sentimientos que los personajes se van a desenvolver e interrelacionar con su medio.
En “La rata mutanteâ€, Luis se encuentra con una rata en el baño de una fiesta. Luego de un primer susto, la mata con una escoba. En el taxi, acompañado de una chica a la que no para de decirle “te quieroâ€, la imagen de la rata vuelve a su mente y se pone a llorar. Entonces, en su desesperación, le explica que la rata le habÃa hablado, y que le habÃa dicho que era débil. En ese momento Luis duda, y se pregunta si fue a causa de las drogas. El relato termina con una proyección a futuro sobre cómo la chica utiliza este episodio para crear una serie de televisión.
En este cuento, como en la mayorÃa, la angustia persigue a los protagonistas, los alcanza y les infiere una incapacidad para mantenerse e interactuar con el mundo. Este sentimiento los desborda, sobrepasa y los obliga a vivir inmersos en una atmósfera intensa y agresiva. Para contrarrestarla es necesario evadirse de la realidad mediante las drogas, la ironÃa e incluso el amor. Pero sobre todo las drogas. Es evidente que la prioridad para la mayorÃa de los personajes es el consumo de marihuana. Persiguen este objetivo, y se dejan arrastrar hasta llegar a un punto en donde resulta inevitable cuestionarse:
- “¿Crees que nos sirva para algo? –preguntó Marc con los ojos muy rojos, era como si hubiera estado llorando.
- ¿Qué cosa?
- Tanta hierbaâ€.
Por otro lado, en los cuentos de Cat food existen ciertos factores que estorban la historia y la convierten en una sucesión de hechos intrascendentes e inverosÃmiles. Algunos cuentos son meras imágenes de situaciones absurdas o triviales. Tal es el caso de “Straight to hellâ€, “Dick & Pussyâ€, o “Get out of hereâ€. Sumergidos en ambientes comunes, los personajes no dicen casi nada de la historia. Actúan y hablan muy poco, o lo hacen sobre cuestiones tan irrelevantes (considerando la brevedad de los cuentos) que conducen al lector a un total agotamiento. En otras palabras, muchos de los relatos parecen no tener historia, y si la tienen, ésta resulta insignificante o vacÃa.
En Cat food abundan los elementos banales. Uno de ellos son las referencias al rock y a la cultura de masas. Intentan ofrecer cierto humor o ironÃa, pero los efectos son contrarios. Es más, estas referencias suelen entorpecer la narración. En “Conquistando a Jordania†el personaje hace alusión a un conocido comercial: “(…) asà que ni siquiera me habÃa duchado, y pude muy bien haber sido el chico del comercial de Neko Loción al que un amigo le dice: ¿No será por el brillo de tu cara?â€. También en “Queen Jane approximately†la aparición de Bob Dylan en la historia no parece ser tan importante como para colocarle dicho tÃtulo al cuento. Al contrario, la canción tiene una función circunstancial y de poco influjo argumentativo para el desenvolvimiento de los hechos.
Dada la escasa eficacia narrativa de la colección, es posible subrayar algunos textos que destacan por encima de los demás. En este caso, “Cat food†prevalece como un cuento de aceptables condiciones. La trama es sencilla: un chico prueba por primera vez la comida de su gato, y desde ese momento se vuelve adicto a ella. El acierto del relato se concentra básicamente en el estilo. Dejando de lado cualquier forma de diálogo, la narración se encarga de transmitir con eficiencia las distintas motivaciones y sensaciones de un personaje bien construido.
Como nota aparte, cabe señalar que existen varios descuidos gramaticales, que también contribuyen a obstaculizar la narración:
- “Vamos, has (sic) un intentoâ€.
En lÃneas generales, Cat food es un libro que nos introduce a un universo en donde sus protagonistas obedecen únicamente a sus instintos para contrarrestar la continua ansiedad que los perturba. Sin embargo, las defectuosas estructuras narrativas y la insuficiente elaboración de historias opacan este propósito.
Pedro Casusol
Cat food
Borrador editores, 2008
119 págs.
20 Comments so far
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La culpa no es del muchacho que escribe lo primero que se le viene a la mente, sino de la Editorial Borrador editores por no ser minuciosos. No olviden el concepto de una editorial que están al servicio de la Literatura no de ésto.
Gracias por la advetencia, los borraré de la posible lista de compra.
de acuerdo. el libro es realmente malo. en la presentacion el gran casusol acabo diciendo que baily era mejor que borjes y que de hecho a el le gustaba mas. okey eso no dice nada sobre la persona o sobre el libro, pero si deja pensando sobre….DE QUE DEMONIOS HABLAS????
BORRADOR EDITORES:
NO ESTA MAL SER SELECTIVOS. MINUCIOSOS. SER, EVENTUALMENTE, INTELIGENTES PARA ELEGIR QUÉ LIBRO FUNCIONA Y CUAL SOLO DA RISA O PENA.
SALUDOS
sÃ, de acuerdo, el libro es infumable. pero el pata juntó su billete para publicarse: eso explica que la mentada editorial lo haya aceptado sin preguntar. eso pasa en muchas editoriales mal llamadas “alternativas“.
si la editorial pusiera el billete, seguro que estos descalabros nunca saldrÃan a la luz
A ver, hago un paro a la escritura de mi guión. Tiene razón el señor Ugarte. No es que quiera defender al joven escritor, pero ese es el problema de Borrador Editores, tienen que preocuparse más en buscar a quien editar que estar metidos en la propaganda. La gente se da cuenta cuando se juega para las tribunas.
¿Cuántos tÃtulos tiene esa editorial? A ver…A ver: 4 ó 5, si no me equivoco, ¿siquiera alguno ha destacado?
No hablen de Borrador porque Borrador es como la mayorÃa de editoriales independientes. Nunca ven la calidad de los textos, sino la cantidad del dinero que los autores ofrecen para publicar. Por eso tiene razón el que arriba dice “mal llamadas editoriales alternativas” y están peor todavÃa los que alaban estos proyectos o quienes dicen que tener una editorial asà en este paÃs es heroico. Una editorial no tiene nada de heroica porque es un negocio como los demás, cobra, diagrama (porque no editan el texto), imprimen, distrubuyen y se olvidan del asunto. No les importa si el libro es bueno o malo, si el libro es comentado o no, nada.
Se nota que el crÃtico no ha leÃdo a Chéjov, como tampoco lo ha hecho Leonardo Aguirre: a juzgar por sus reseñas en Agencia Perú.En general nunca me fÃo de las reseñas de porta9. Eso que llaman el realismo sucio, todavÃa vive; bukowski vive, Carver vive; los únicos muertos son los comisarios de las letras y la pedanterÃa de algunos escritores que creen revolucionar la literatura con sus aburridas escrituras.
de que el libro de casusol no es muy bueno en eso coincidimos todos, pero eso de que la editorial está lucrando con eso… sólo refleja un total desconocimiento de este “negocio”.
están comparando a casusol con carver? my god! lo que una tiene que soportar
Confieso que traté de leer el libro de Casusol, ya que ese tÃtulo llamativo despertó mi interés. Pero no pude llegar ni a la tercera parte. Es una lástima decirlo, pero el libro es un desastre. No hay que ser perdonavidas, y en eso Ugarte está en lo correcto. Casusol será joven, pero no demuestar tener el menor talento o capacidad para poder esperar que en el futuro dé algo mejor. Ni un solo mérito literario. Por qué Ugarte tendrÃa que haber leÃdo a Chejov (no sé si lo leyó o no, y tampoco interesa) para decir que el libro es malÃsimo?
Yo no soy ni joven ni pedante y mucho menos “comisario de las letras”. Solo un lector que busca pasar un buen rato con un libro interesante. Pero el de Casusol es todo lo contrario. No lo conozco ni tengo nada contra él. Es solo una sincera opinión.
Al igual que en el cine, igual en la literatura: lo que interesa es sensibilidad y soltura, de las que carece Cat Food.
El realismo sucio vive, por supuesto, pero le recomendarÃa al “dios de las pequeñas cosas” que sea un poco más objetivo, Ugarte no ha hundido el libro de Cassusol por la tendencia que lo alimenta, sino por el pésimo tratamiento. Como lo dijo mi buen amigo R. Barthes: la forma lo es todo.
censuraron mi comentario. creo que todos ustedes estan parcializados con las editoriales disque independientes. seguro este artÃculo es solo publicidad para la editorial y para ese desadaptado autor y claro el supuesto reseñista
es solo un libro manyas?, no hay que hacer mucho higado…
vaya que a mi el libro me gustó
hay muchos cuentos y libros de escritores jóvenes contemporáneos donde nada pasa- nada pasa porque nada hay. no es que los grandes hayan agotado ya los temas, es sólo que pertenecieron a una generación que de verdad luchaba por algo. hoy sólo luchamos por tener algo por lo que luchar y la mayorÃa de las veces no lo encontramos. nuestra generación no tiene gran guerra ni gran depresión: nuestra gran guerra es una espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida, dice palahniuk.
es posible que el libro de casusol sea una mierda, como también es posible que sólo digamos que es una mierda porque nos duele ver que nuestra realidad está tan llena de nada.
!Buena Chuck! Por fin un comment sin mala leche contra un joven escritor. Y un comment que da en el clavo. Los cuentos de un escritor hay que leerlos con atención y sin prejuicios. Voy a citar un pequeño fragmento del cuento Cat fod, en el que está dicho todo lo que este joven escritor intenta decir, sin que nadie haya intentado comprenderlo. Casusol dice en Cat fod: “Prendà la televisión y luego de un rato lo único de lo que tenÃa ganas era la de comerme la comida del gato”. En esa frase esta la clave de todos los cuentos de Casusol. Es un escritor realista, narra lo que ve y siente. No quiere pintarnos un mundo de fantasias, sino la realidad de los jovenes de los 2000, tal como es. Como Chuck ha sabido leerla y entederla.
esa frase no sale en ninguna parte del libro.
en ninguna caso estoy de acuerdo con la propagación de la lluvia, en todo caso debemos recordar las inflaciones de volcanes y los efectos del hielo…
Pienso que hay una cosa simple a hacer. Arturo cita una frase del libro de Casusol que cambia como debe leerse ese libro. Perdóname pero disculpame, dice que esa frase en el libro no existe, si la frase apareciese, este último comentarista estarÃa mintiendo con el único objeto de hacerle daño a Casusol. La coza se zanja leyendo el cuento Cat fod. Yo no lo he leÃdo y lo voy a leer, ahora me han dado ganas de leerlo.
Señores: los malos libros no tienen la marca de sello independiente por naturaleza. ¿Ya se les olvidó dónde publicó Cattone su mamotreto “Mirar sin verte”? Sin embargo, a diferencia de las grandes editoriales, que publican caras conocidas o pagan favores por no estar aquejadas de falta de solvencia, el problema de las independientes es la supervivencia. Aquà está mi libro y toma lo que cuesta, si no me aceptas el libro, me voy a otro lado, punto.
Y para finalizar, un par (mejor dicho, un trÃo) de cosas. Arturo: la frase de la comida para gatos que citas como clave de la obra del autor abraza una profundidad tal, que deberÃa incluirse en la antologÃa de la filosofÃa moderna de Ian Carter. Perdóname pero discúlpame: Está bien, te perdono, pero no te disculpo. Y Marlene: antes de escribir “la coza” en lugar de “la cosa”, deberÃas empezar por leer buenas obras, en vez de preocuparte por este libro.