Oct 27

SCORZA, 25 AÑOS DESPUÉS

Category: lecturas

por Jack Martínez

 

El primer libro que leí de Manuel Scorza fue el último que publicó antes de su muerte (1983). Me desconcertó la lectura de La danza inmóvil. No encontré el narrador neoindigenista del que me hablaban con entusiasmo las pocas personas que sabían algo de Scorza. Para ellos, él podría ser el poeta de izquierda que se hizo conocido en el medio local con Las imprecaciones; o el novelista que se internacionalizó escribiendo cinco novelas comprometidas con la lucha de “los vencidos” en los andes centrales; o el famoso editor de los Populibros, publicaciones literarias de tirajes exorbitantes. Nunca escuché que lo definieran como escritor o novelista a secas. Siempre debía acompañarlo algún adjetivo que apunte su postura ideológica.

Es cierto que Scorza fue un activista político de izquierda, y eso influyó en la lectura local de sus novelas iniciales. Es posible que esa calificación de escritor comprometido haya sido una de las trabas que no han permitido que en el Perú la fama de Scorza se multiplique tras su muerte. Digo el Perú porque su primera novela, Redoble por Rancas (1970), fue traducida a más de treinta idiomas poco después de su aparición. Sí, era una novela con muchos ingredientes políticos y por ende ideológicos, pero sobre todo fue una historia conmovedora y mágica. Por ello se explica la acogida que tuvo fuera, en muchos lugares en donde los lectores no tenían la mínima idea de la situación real que se vivía al interior del Perú. La obra se defendía sola. Mezclaba con elementos fantásticos el sentir humano de la impotencia frente al armatoste dominante. Lo real maravilloso, poco empleado en nuestras letras, tuvo un lugar protagónico en la obra de Scorza: un cerco que dividía los pueblos y era impuesto por la gran empresa minera era para el imaginario de los comuneros un ser gigantesco que se proponía cercar el mundo entero; o las víctimas de la masacre, muertos y bajo tierra, narraban los últimos momentos del fracasado levantamiento popular.

Después de Redoble…; Garabombo, el invisible (1972), El jinete insomne (1977), Cantar de Agapito Robles (1977) y La tumba del relámpago (1979) completaron la pentalogía que Scorza llamó “La Guerra Silenciosa”. Guerra porque se centró en los enfrentamientos entre campesinos de la sierra central y autoridades estatales o una todopoderosa empresa norteamericana. Silenciosa porque estos enfrentamientos no repercutían en los medios, no se conocían fuera del campo de batalla. Y Scorza, que había participado en la lucha, quería legitimar, plasmar la voz de los comuneros en sus novelas. Los hechos reales, como es natural en la mayoría de creaciones, enriquecieron las historias de “La Guerra Silenciosa”. Pero contradictoriamente, éstas se vieron perjudicadas como tales al ser analizadas sobre todo como documentos en los que se buscaba la relación directa con la realidad, y repercutieron en ella, llegándose a tomar decisiones políticas de parte del gobierno y ajusticiamientos por parte de Sendero Luminoso.

En una carta que envía Scorza a Juan José Vega el 29 de marzo de 1971*, el escritor dice:
“Yo siempre me he proclamado cronista de la ‘Guerra Callada’ que el país oficial ha mantenido con la cultura indígena y creo que sin caer en el indigenismo –nunca fue mi camino– acaso he revelado otros aspectos”. Y es que estas novelas tiene entre sus ingredientes mitos y leyendas. Nos muestra la cosmovisión andina, pero desde la perspectiva del Otro. Scorza construye sus novelas con un estilo personal. Mira la problemática de sus personajes y se solidariza con ellos pero sin perder la mirada occidental.

Ya ha pasado muchos tiempo desde la aparición de la pentalogía, y así como ningún lector común lee Conversación en la Catedral con el propósito de encontrar en ella una relación directa entre lo que se narra y la realidad sociopolítica, sino para disfrutarla como lo que es: una novela; así los cinco libros de “La Guerra Silenciosa” debieron librarse ya de ese rótulo de obras coyunturales que las mantiene al margen de la difusión que deberían tener en el mercado librero.**

Después de estas novelas y para empezar otro proyecto, Scorza publicó La danza inmóvil. La novela trasciende los escenarios de la sierra central para enmarcarse en Francia, en parte de la selva peruana, por instantes en México y Alemania. Deja de lado los personajes míticos del campesinado y se convierte en cosmopolita. Entre otras anécdotas, se narra el conflicto interior de un guerrillero que se enfrasca en un dilema: entre cumplir su deber como revolucionario o entregarse al amor de una mujer. Cree que debería serle fiel al movimiento, pero desiste. “Mi carne no puede más con la nostalgia de su carne, la revolución no me sirve para nada…” y justifica su retirada diciendo que “el acto verdaderamente revolucionario no es morir, es vivir…”, y él quiere vivir con y para Marie Claire, su amante francesa.

Probablemente Scorza quiso ser visto exclusivamente como escritor y demostró que su pluma vencía en todos los terrenos, con una novela fascinante donde la política también es protagonista pero que a diferencia de sus libros anteriores, la ideología romántica fue derrocada por un egoísta y posmoderno sentimiento de libertad. La colectividad de la revolución se rompe. La utopía es vista como utopía. Tal vez el sueño del cambio radical ha terminado. Pero el escritor sigue siendo escritor. Con o sin compromiso social. Enamorado o desencantado de la izquierda. Scorza demostraba que podía escribir perfectamente en todos los frentes de la novela. Lo había hecho con éxito al publicar La danza inmóvil. Ese sería el comienzo de otra literatura scorzariana que seguramente contaría con una lectura más pura de parte de la crítica. Pero Scorza murió en el apogeo de su obra. Como tantos otros, nos dejó la incógnita de lo que su literatura pudo haber alcanzado.

*Cita tomada del artículo “Scorza en el siglo XXI, por el camino de la posmodernidad. Muerte y resurrección de los dioses”, de Roland Forgues. Revista Martín 17 de la Universidad San Martín de Porres.

**Celebrando los 80 años de nacimiento y 25 años de la muerte de Manuel Scorza, solo el Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas se ha animado a reeditar su obra completa. Ya se han publicado los tres primeros libros. Se proyectan dos más para el mes entrante y el resto aparecería en diciembre.

21 Comments so far

  1. Hincha de Zelada Octubre 27th, 2008 10:34

    Interesante lo que plantea martínez. en las bibliotecas de de madrid, por ejemplo, he encontrado más ediciones de la obra de scorza que cuando estaba en lima. y junto a mi maestro zelada leemos las imprecaciones una y otra vez.

  2. Anónimo Octubre 27th, 2008 11:44

    Las novelas de Scorza son para estudiar estudiadas en la academia, para los homenajes, pero ya no son para el lector de hoy, sobre todo joven. El mundo de Scorza ya no existe literariamente, lo que existe son los problemas sobre los que escribia Scorza, es decir el relegamiento de las comunidades campesinas del Ande. Pero ya ni los cuzqueños escriben sobre eso, prefieren las novelas hist{oricas o incaistas de Lucho Nieto, que son ficcion y no realidad. A nadie ya ole inte4resa la realidad “real”

  3. El Presidente Octubre 27th, 2008 12:05

    Scorza tuvo mucho éxito en los 70, incluso publicaba en seix barral y otras editoriales grandes. Después de Vargas Llosa era el peruano más leído, incluso más que Bryce y mucho más que el entonces desconocido fuera del Perú JR Ribeyro. Es raro que se haya dejado de lado y ahora casi nadie hable de él. No creo que sea ceguera o mezquindad, más parece que su obra no ha sobrevivido el tiempo. Ha muerto, como la de muchos otros. Por algo no se le lee, a pesar de que no es tan difícil conseguir libros suyos a buen precio. Ese realimso mágico versión andina ya no dice nada en esta época. Qué diferencia con Vargas Llosa, cuyos libros de la época siguen igual de vivos.

  4. Hiphopero Octubre 27th, 2008 12:15

    Parece que nadie ha reparado en que la poca difusión de Scorza no se debe a hechos estrictamente literarias, o acaso nadie tiene conocimiento de la problemática política que ha ido en contra del este escritor que en verdad llegó a ser MÁS leído que vargas llosa, o porlo menos tuvo más traducciones, en su momento, que vll.

  5. Luis Andrés Miranda Mendoza Octubre 27th, 2008 17:33

    Grande, cada vez que leo de él así parece, y no es nada común encontrar su obra, por lo menos no fuera de Lima, aparte creo que eso se debe en parte a los temas, en parte a la política de ese tiempo, en parte a la magra difusión de nuestros escritores, tal vez si se le diera su lugar se tomaría más en cuenta. En fin, buen escrito, suerte.

  6. el Primo Levi Octubre 27th, 2008 21:05

    ¿Scorza inactual por que el mundo cambió? Me recuerda a esa apreciación de Baily diciendo que Vallejo hoy en día no sería vendedor (utilizó otra palabra).
    Si vamos a hablar de escritores olvidados, podríamos decir que todos lo son, puesto que los volumenes de ventas de libros no son precisamente elevados, descontando la piratería. Pero incluso la piratería no sirve de punto de referencia para saber si un autor es leido o no (no he visto un solo libro de Paul Auster pirateado, por ejemplo. Los libros de Harry Potter si que se piratean, pero diganme si constituyen un punto de referencia para la literatura en general).
    Para mi, lo que paso con Scorza es simplemente que la crisis economica de los 90 tuvo que seleccionar: se quedó con Vargas Llosa y Bryce Echenique por que eran venta segura, y obvió a otros menos seguros. Pero eso es muy distinto a decir que su obra no diría nada a un lector contemporáneo.

  7. Barth Octubre 28th, 2008 10:47

    Así es Primo Levi, ese anónimo que dice que scorza no es para el público actual está en la calle. yo agregaría algo más, VLL y Bryce estaban vivos en los 90, a diferencia de Scorza. pero también quiero apuntar algo, el hincha de Zelada habla de las imprecaciones y yo creo que si hay algo verdaderamente olvidable de scorza, es justamente las imprecaciones. pero qué se puede esperar de un hincha de Zelada. En fin…

  8. Cañaveral Octubre 28th, 2008 11:12

    Así como antes, a Scorza lo siguen maleteando y marginando cuando es, de seguro, uno de los grandes escritores peruanos (y hasta latinoamericanos). El maestro se merece mayor atención. Y porsiaca, su obra es tan actual como la de vargas llosa.

  9. Marge Octubre 28th, 2008 11:38

    Hmmm, coincido contigo, Barth, hijo mío. Las imprecaciones son lo menos memorable de Scorza. Ese escritor peruano será recordado por sus valientes y geniales novelas. Deberían reeditarlo para que llegue a Spriengfield.

  10. angelical mesera del linterna Octubre 28th, 2008 11:44

    Estoy enkantada con este texto de jack martínez.. me ha motivado a conocer mas sobre las novelas de manuel scorza (que por cierto su cara se parece a la de beto ortiz). De seguro k es mas interesante que el canalla sentimental.

  11. El lauchero Octubre 28th, 2008 12:05

    Sí, señores, Scorza fue un escritor valiente y por eso sus novelas tienen mucho que decirnos en estos días en que se devela, una vez más, la podredumbre de nuestra clase política. Redoble por Rancas es una denuncia de todos los excesos que se cometen en todo el país, sobre todo, en las provincias. En una época en que predominan los escritores blandengues, sin duda que la obra de Scorza se erige como ejemplo de valentía y solidaridad. Y no es que sea un escritor ideologizado, porque generalmente esos son plomazos, como Miguel Gutiérrez; no, Scorza dijo lo que se tenía que decir y punto. Mil veces un escritor comprometido que un escritor para pasar el rato. Mis respetos para el señor Jack Martínez y para Porta9, que contribuyen a difundir la obra de este gran peruano.

  12. Capitán Cavernícola Octubre 28th, 2008 17:42

    Siempre escuché que la obra de Scorza no fue lo suficientemente reconocida por su tono comprometido o por su sesgo ideológico. Sin duda, en textos como Redoble… o Garabombo… existe una magnífica inclinación por las causas colectivas y la emocionalidad del Otro, aquella alteridad necesaria, sobre todo, para tener en cuenta la condición diversa de nuestro país. El único compromiso que un escritor puede tener es: no traicionarse a sí mismo y, en Scorza, la preocupación por sus semejantes y por los menos beneficiados, era, parte de ese si mismo.

  13. Corrector de stickers Octubre 28th, 2008 17:46

    En mi casa hay una edición de Populibros de Redoble por Rancas. Lo máximo on, con fotos de campesinos y situaciones, tipo reportaje. Será motivo para soplar el polvillo y volver a revisarla.

    Aguante Porta!!!

  14. El calientabanca Octubre 28th, 2008 18:05

    Ya es tiempo de que entre a la cancha para cantar las verdades en torno a este texto. Scorza ha sido un mal poeta. Ha sido el mejor narrador del siglo pasado. Y después de leer este post he corrido a comprar La danza inmóvil en Amazonas. El libro estaba viejo y me lo vendieron a cuarenta mangos. Esos saben lo que tienen. Estoy en los primeros capítulos y está de la pm. Parece una novela de amor, a las mujeres y a la revolución. Seguiré leyendo y luego terminé de contar la verdad completa de todo este rollo. He dicho.

  15. Paco Llonque Octubre 28th, 2008 18:24

    A cualquiera que, como este “Anónimo Octubre 27th, 2008 11:44″, diga que la obra de Scorza es, ahora, ilegible, solo se le puede recomendar la lectura de La danza inmóvil -otro mundo- o incluso la lectura de una novela de la pentalogía misma, El jinete insomne, digamos.
    Ah, sepan que la Alas Peruanas va a publicar una novela trunca, el manuscrito que Scorza dejó: El descubrimiento de Europa -anunciada en La danza-. Ojalá nomás que el texto esté publicable. Quiero decir: un poco de respeto, por favor: no decepcionar.

    Me doy el trabajo de digitar unos fragmentos del quinto capítulo de La danza:

    “(…) Esta vez me pareció más pequeña. Vestía una falda de terciopelo marrón. Los dos ínfimos bolsillos de su camisa escocesa color vino, vecinos al cinturón de cuero rojo que contorneaba su afinada cintura, le hubieran dado aspecto de mancebo si tras de la tela a cuadros los senos no los avasallaran. No, no era más pequeña: la falda parecía acortar su silueta. Levantó los ojos azules. En su mano entreví un libro, cualquier libro acerca de Chile, porque en la carátula distinguí la palabra “Allende”. Me aproximé. Y con el coraje de un soldado designado para una misión suicida, con sonrisa calma y negligente, porque, en ese caso, ¿qué puede perder un soldado?, mentí:
    -Yo estuve en Santiago cuando cayó Allende…
    Ella se retuvo, yo proseguí:
    -Quisimos hacerlo todo al mismo tiempo, sin saber que una Revolución debe saber ponerse sus límites…
    -¿Usted presenció el bombardeo del Palacio de La Moneda…?
    -No lo presencié: lo sufrí -le dije con los ojos llenos de lágrimas, que me provocaban su belleza y no el crimen de Pinochet, ella y no el dramático espectáculo de las ruinas que yo había contemplado, igual que ella, en los diarios.
    -¿Qué pasó realmente? -me preguntó.
    -Lo más terrible no fue el bombardeo… Tampoco la previsible traición de los militares que juraron respetar la elección democrática…
    El azul de sus ojos devino oscuro.
    -Lo más terrible sucedió después. El asesinato masivo de prisioneros, de inocentes, de allendistas, las violaciones de las niñas de las poblaciones callampa. Los fusilamientos, ahorcamientos, ahorcamientos y ejecuciones sumarias en la Isla Dawson, en las comisarías, en los cuarteles, en las escuelas, en el Estadio Nacional de Santiago. Los entierros clandestinos, los miles de cadáveres mutilados y echados a las zanjas en el anonimato de los arenales…
    (…) El deseo me estremeció otra vez. Había logrado acercarme a ella, sí, y mi verga tiesa temblaba de anhelo devastador, pero ella continuaba aparentemente interesada en una charla que yo había iniciado no con la intención de proseguirla sino de acabarla pronto. Malhumorado miré otra vez las colinas que pugnaban bajo su camisa escocesa (…)”

  16. Jotabe Poquelin Octubre 28th, 2008 18:59

    Nada evidente que de no haber mediado ese fatídico vuelo de Avianca, Scorza sería hoy segundo de Vargas Llosa y no al revés, y nada evidente incluso que Scorza no habría ganado el Nobel de haber estado vivo hasta hoy. Tenía esa conjunción bendita de talento palmario y de trabajo incansable, la energía de los literariamente fértiles de por vida.
    JOTABE POQUELIN

  17. Aldo Octubre 29th, 2008 0:11

    Scorza era un escritor menor, hoy merecidamente olvidado. Solo a los fácilmente impresionables les puede decir algo un narrador mediocre como Scorza, quien escribió influenciado por ideologías muy propias de su época que hoy murieron y cuyo talento mediano como escritor no pudo resistir el paso del tiempo. Una pena, pero así es la vida, dicen.

  18. Jotabe Poquelin Octubre 29th, 2008 9:13

    Capitán Cavernícola, Homo Sapiens de ley, muy bellas y significativas sus palabras. Un abrazo y un ¡SALUD! con una cerveza no por abstracta menos afectuosa.

  19. Petrocomentarista Octubre 29th, 2008 10:10

    Pucha, ese Aldo está desubicadazo. Tú lo has dicho, “escribió influenciado”, y todos los escritores tienen influencias, pero Scorza trascendió cualquier sectarismo para ofrecer una obra original, personal, humana. ¿Fácilmente impresionables? Traaaanquilo oe, baja de tu cima.

  20. Jotabe Poquelin Octubre 29th, 2008 11:15

    Scorza, era un Mozart (con sus no muy agradables formas externas y todo)solapadamente envidiado por algunos Salieris que ahora, ya precadáveres, son aún músicos resonantes en la corte perricholesca de la Lima neblinosa y de fina estampa.
    JOTABE POQUELIN

  21. Luis Andrés Miranda Mendoza Octubre 29th, 2008 17:02

    Paco Llonque, gracias por el pequeño texto de Scorza, me entretuve leyéndolo, y afirmo con eso que es bueno, con eso basta.

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