May 3

el hombre que mira el mar

CASAS IMAGINARIAS
Templos de la narrativa artística peruana

 

por Carlos Calderón Fajardo

 

En Londres hay muchas célebres casas embrujadas. En York Road voces sin cuerpos susurran entre la sombra; en Hibbert Road la mesa es servida por un mayodormo fantasma que lleva una peluca de color naranja. En Portugal Street hay una casa que no encuentra nunca inquilinos porque un merlo rojo le saca los ojos a los que la habitan. Son casas malditas, casas también connotadas por la imaginación. Son casas malditas porque así las perciben la imaginación de los londinenses. La casa Durbeyfield parece una de esas casas londineses, y al parecer por un dato deslizado por ahí por su creador se encuentra en Norteamérica, pero es el nombre de la casa de la novela corta Casa de Enrique Prochazka (Lluvia Editores, 2004). Y es una casa imaginaria que existe en un territorio novelesco que lleva por nombre Casa, una novela que para efectos de lectura, su ubicación geográfica es totalmente secundaria.

La novela peruana artística en el Perú, que la llamamos así para diferenciarla de la novela social, utiliza el topoi “casaâ€, y sus expresiones, en sus picos estéticos más altos, llevan en su título la referencia a una casa. La novela artística nace en el Perú con La casa de cartón (1926). Tienen que pasar cuarenta años para que este tipo de novela alcance nuevamente un pico estético muy alto con La casa verde (1966) de Mario Vargas Llosa, y luego otros cuarenta años para se plasme otra novela de gran valor artístico: Casa de Enrique Prochazka.

Recurrir a la “casa†forma parte de un sistema simbólico. Una casa está situado en un espacio, pero está hecha más de tiempo. Una casa es un espacio donde habita el tiempo. La casa está en el presente pero contiene una multiplicidad de tiempos. La casa es el lugar de nuestro mundo privado, de nuestra intimidad, es nuestro hogar. Afuera estan los espacios públicos, el mundo de los otros. Pero también el cuerpo es una casa. Para el budismo, el cuerpo es comparado con una casa de seis ventanas que son los seis sentidos. Y en el pensamiento cristiano el cuerpo del hombre es el templo del Espíritu Santo.

En la novela y el cuento peruano hay muchas opciones simbólicas y metafóricas en el uso del término “casaâ€. Por ejemplo el primer libro de Ricardo Sumalavia, Habitaciones (Ediciones Pedernal, 1992) en él que cada habitación es un cuento. Sumados todos los cuentos tenemos una casa. La intención en este libro parecería ser contarnos, a media voz, cuentos con las resonancias de nuestra invisible intimidad. Lo íntimo se acerca al silencio y las anécdotas en los cuentos de Sumalavia no son lo importante sino lo que se presiente. Un libro puede ser también una casa. Sobre La casa de cartón no me voy a extender. Ha sido muy estudiada por nuestros mejores creadores y críticos: José Carlos Maríategui, Luis Alberto Sánchez, Mario Vargas Llosa, Luis Loayza, Antonio Cornejo Polar, Mirko Lauer, José Antonio Bravo, Fernando Vidal y muchos más. Yo recomiendo el excelente libro de John Kinsella: Lo trágico y su consuelo (Mosca Azul Editores, 1989). Todos los autores que han estudiado esta novela están de acuerdo que con ella nace un nuevo tipo de novela en el Perú. Vamos a citar a dos autores que nos parecen interesantes para nuestra idea de esta novela. La definición de Mario Vargas Llosa: “La casa de cartón no es una reproducción de la realidad exterior sino el testimonio poético, sensorial, intuitivo, no racional de éstaâ€. Mejor dicho, con La casa de cartón nace nuestra novela artística. La intención en dicha novela no es social. Y queremos citar a Mirko Lauer, quien en su libro Los exilios interiores, una introducción a Martín Adán (Hueso Humero Ediciones, 1983) escribe: “Adán no tiene el menor propósito de contar historias de un lugar o de un puñado de personajes: en el fondo su mayor preocupación ya es introspectiva. El balneario (Barranco) ya era inexistente en 1910, cuando Adán llegó por primera vez… la nueva visión interior de la obra es una implícita revancha contra cronistas y viajeros, lo que la literatura llamaría un acto de literatura nacional, un tipo de impulso reflexivo, introspectivo, que tardaría muchos años en llegar a difundirse†(págs 29-30).

En La casa de cartón no se hace mención a una casa en específico, sino al distrito limeño de Barranco, todo el distrito es el ojo del narrador una “casa de cartónâ€, es decir como una casa de juguete, donde los personajes juegan. Martín Adán juega en La casa de cartón introduciendo el juego, la parodia, lo lúdico en nuestro narrativa, es decir algo que es característica de la novela como expresión artística. Las grandes novelas peruanas son muy serias, en nuestra novela artística lo lúdico es fundamental. La casa verde nos parece que es nuestra primera novela artística de gran aliento. Tanto La ciudad y los perros como Conversación en La Catedral son novelas sociales con mensaje. La casa verde, no. La casa verde es un prostíbulo piurano que puede ser tomado como una metáfora del Perú, pero en esta novela de Vargas Llosa el Perú es una parodia de la costa, sierra y selva, de la manera clásica como se definía. Vargas Llosa pretende otros objetivos, el de la novela regida por sus propias exigencias. El lado artístico de la novela está en el extraordinario manejo de las estructuras narrativas, no para expresar una realidad social, sino siguiendo las propias reglas que se desprenden de la novela como propuesta narrativa autónoma. La mayoría piensa que lo artístico en una novela está en su lenguaje, y es y no es tanto así. Donde se sitúa el trabajo artístico de un novelista está en las estructuras. Y en La casa verde lo que la caracteriza es una gran despliegie estructural para dar vida a un mundo novelesco en la que la realidad solamente es el decorado.

Pero es con Enrique Prochazka donde la “casa†en sí misma como personaje de novela y la casa como novela adquiere un nivel artístico de muy alto nivel. Novela corta pero muy compleja, requiere de un análisis también muy complejo. La novela es un repertorio de infinidad de juegos que parecen inspirarse en muchas lecturas de Prochazka no necesariamente literarias. No voy a contarles de lo que trata la novela porque ésta no es una reseña. En la religión shintoista existe una profunda unidad subyacente a la vez material y psíquica en todo lo que existe. En la novela de Prochazka, ésta es una de las claves para entender quien habita en ella, y quien cuenta sobre ella, la casa de Prochazka una unidad material y psíquica. En Casa el personaje Alguien y el personaje Hal (dato curioso, Hal es el nombre del personaje de 2001, Odisea del espacio de Kubrick) están entremezclados. La casa está viva. Entre la casa, el personaje y la novela se establece un juego denso y abierto a muchos significados. El artificio para establecer las coordenadas del tiempo en la novela (y dijimos que la casa está hecha de tiempo) es que el personaje, Hal, pierde la memoria durante quince años y cuando la recupera vuelve a dos casas: a la pasada y a la presente. Pero esa casa viva, a la que vuelve Hal, está ahora habitada por el personaje Alguien, que es y no es Hal, en todo caso es ambigua la relación entre Hal y Alguien. Hal luego de quince años de amnesia se vuelve Alguien. Es él y el otro. El otro que también es Hal, Alguien. A través de ese Alguien, Hal y la casa, la novela, se proyectan al final de los siglos, a todo lo conservado en la memoria humana. La “casa†utiliza a Hal que es el que la diseñó. Algo excepcional lucha dentro de la casa y Hal no termina de entender qué. Cuando Hal recupera la memoria es Alguien, aquel que robó el fuego sagrado del secreto fondo del tiempo. La casa ha usado de Alguien, por lo tanto Hal ya no puede llamarse poeta. Prochazka en Casa logra anudar lo real, lo imaginario y lo simbólico. El sujeto y su fantasma. Eso es la novela Casa de Enrique Prochazka, una casa fantasma, una casa de la imaginación novelesca.

En la línea del cuento “Casa tomada” de Cortázar se encuentra el cuento “Búsqueda de casa†de Johann Page (de su libro Los puertos extremos, 2004) En el cuento de Cortázar los personajes asisten impasible a la invasión progresiva de su casa por seres desconocidos e invisibles; como en Casa de Prochazka, en el cuento de Page la casa está viva. Pero en “Búsqueda de casa” la casa ha sido ya tomada y no se trata ya de una metáfora. La casa del cuento de Page es una real casa en Barranco, como La casa de cartón, pero es una casa viva que no deja de cambiar en ningún momento. Es una mansion limeña en la calle Pedro de Osma, donde el que la habita cada vez que pretende ingresar a su casa percibe que va a encontrar un lugar distinto. Entonces se establece “…un diálogo fiel y secreto entre el hombre y su casa, un diálogo cuya naturaleza se manifiesta en una ciudad que nunca termina de nacerâ€. El de Page es un cuento realista fantástico. Es un cuento sobre Lima y el Perú de hoy, pero es a la vez un cuento fantástico.

Hay dos novelas muy interesantes y recientes que me habría gustado comentar: Casa de Islandia de Luis Hernán Castañeda y La casa amarilla de Carlos Rengifo. Pero como alguien comentó en Porta9, no se puedo escribir en un blog un texto muy largo. Por eso mismo no he citado muchas otras expresiones narrativas, cuentos sobre todo, donde aparecen casas o habitaciones. Y del mismo modo la narrativa artística en el Perú, por supuesto no sólo se basa en el tópico “casaâ€. Voy a seguir tocando otras de sus formas en que se expresa, en próximos artículos.

24 Comments so far

  1. Pepín Bello Mayo 3rd, 2008 23:30

    Excelente nota. Pero no dejar de ser curioso el estilo de CCF: un haz de intuiciones que parecen nuclearse, apuntar a un norte, pero que en realidad carecen de centro, una especie de casa de Asterión verbal.Bien visto, este texto, más que una disquisión sobre las casas y habitaciones en la narrativa peruana, resulta un elogio velado, transversal, pero justo, a la novela de Prochazka.

  2. amazona Mayo 4th, 2008 18:22

    “Y para el pensamiento cristiano, el cuerpo del hombre es el templo del Espíritu Santo”. Creo que aunque la gente no comparta ese pensamiento, siempre se identifica la casa como algo profundamente íntimo, cercano, el primer referente a uno: puede ser el cuerpo en sí mismo, la familia, el barrio, el distrito, la ciudad, el país (sobretodo para los que viven lejos “de casa”), el continente, etc. Muy interesante el concepto de casa que nos trae el Sr. Calderón mirado a través de la narrativa peruana, que como él mismo dice, es tan amplio que no se podría abarcarlo todo sin convertirlo en un texto largo. Yo digo, ¿y por qué no? el que no quiera leer, que no lea y punto.

    En lo que se refiere particularmente a “Casa” del Sr. Enrique Prochatzka, no estaría nada mal que se mandara con una reseña a su libro. Para mí fue muy difícil, y a la vez una experiencia muy interesante, leer ese libro. Tuve que darme una vuelta por la librería para comprar otros libros (en especial el que tiene que ver con el nombre de la casa) y volver para la releída obligatoria. Y si como dice el comentarista anterior, este texto puede ser considerado un elogio a esta novela, sería muy justo, muy merecido que así fuera. Y a propósito de este autor, ¿piensan entrevistarlo? Es tan íntimo, tan privado, que ni siquiera en fotos he logrado verlo. Sería maravilloso verlo y escucharlo. ¿los lectores pueden sugerir preguntas?

  3. Daniel Salvo Mayo 5th, 2008 0:45

    Enrique Prochazka fue entrevistado en El Peruano hace un tiempo, aquí el enlace: http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=E7QMZqPg8lg=

  4. Eusebio Urteaga Lavado Mayo 5th, 2008 2:29

    sorprende que alguien tenga esa capacidad para escribir tanto con un punto de partida tan telaraña: títulos con casa en la literatura peruana… qué viene después… perros, gatos, piscinas…?

    sobre prochazka: ni muy íntimo ni muy privado. ésa es la imagen que se ha construido, me parece. yo lo he visto en un par de cocteles y ya salió en somos dos veces… infórmense mejor.

    todo esto lo digo con buena onda, no se vayan a molestar,

    eusebio

  5. Rapero Mayo 5th, 2008 10:50

    Mi tío siempre la chunta con sus artículos. Congratulations maestro. No he leído Casa pero confío en el buen criterio de CCF. Sin embargo no creo que solo la Casa de Cartón haya sido la primera manifestación meramente estética de la literatura peruana.

  6. Manuel Mayo 5th, 2008 11:29

    Excelente artículo. Sin mas ni mas. Creo que el comentario colmó y rebalsó mis expectativas respecto al libro en cuestión.
    Simplemente agradecerles por tener entre sus filas a CCF

  7. tio rico Mayo 5th, 2008 11:42

    Querida amazona:
    Déjame decirte que ver a Enrique es un verdadero peligro para toda muchacha sensible. Dios no solamente le ha dado talento, sino también belleza. Si el cuerpo es la casa del alma, tanto Enrique como Calderón, son dos privilegiados. Tienen casas a la altura de su espíritu: adornadas con munificencia por el creador. No se engañen las amazonas del mundo; Carlos tendrá sus buenos años encima, pero conserva la belleza del gesto, que dura mucho más que la belleza del rasgo.

  8. Papai Mayo 5th, 2008 12:55

    Asu! Tío rico parece que es del otro bando. Seguro andaba por el post anterior y se dio una vuelta por este.

  9. loco Mayo 5th, 2008 12:59

    El comentario de Eusebio Urteaga Lavado es increíble, desolador. Sí, sería interesante ver cómo aparecen los gatos en la literatura. En Poe, en Saki, en Cortázar. Eusebio tienes que estudiar un poquito más de teoría literaria. Lo que dices no es para molestarse, es para dar pena.

  10. amazona Mayo 5th, 2008 16:23

    “… conserva la belleza del gesto, que dura mucho mas que la belleza del rasgo” vaya, me saliste filósofo, tío rico. Y no te preocupes sobre mi sensibilidad, como buena amazona sé dar mis saltos felinos para alejarme del peligro a tiempo. Y tan muchacha, muchacha, pues no soy. ¡que se venga la video/entrevista!

    Gracias Daniel Salvo por el link, lo revisaré esta noche, cuando tenga más tiempo.

  11. Janis Joplin Mayo 5th, 2008 22:45

    ¿Qué pasó con mi tío Calderón, el otro artículo estaba de lejos mucho mejor que este.

  12. loco Mayo 6th, 2008 6:34

    Jenis Joplin. ¿Por qué dices que el artículo de CCF es malo? No fundamentas. En otros comments se dice lo contrario a lo que afirmas. ¿No será que CCF elogia la novela de Prochaska y a ti no te gusta Prochaska? Ya era tiempo que alguien en Perú hiciera una reflexión sobre la novela de Enrique Prochaska y CCF lo ha hecho. Eso solamente ya hace muy bueno el artículo.

  13. anonimo Mayo 6th, 2008 16:59

    Yo creo lo mismo que “loco”. Prochaska es un buen novelista no tomado en cuenta como es debido y el hecho de ser nombrado en un gran artículo como éste, ya empieza a causar cólera y envidia en sus no simpatizantes. Muy mal. Excelente nota señor calderón.
    G.C.B

  14. giancarlo Mayo 6th, 2008 17:03

    Anónimo tiene mucha razón. Hay gente que por envidia empieza a tratar de hundir a los que progresan y hace muy bien las cosas. Éste articulo es de lo mejor que he leído en porta9 (junto con los testamentos traicionados) y algunas personas se atreven a decir que no es bueno. Falta reconocer lo que realmente conviene en el Perú.

  15. giancarlo Mayo 6th, 2008 17:09

    A ese tal Eusebio le falta mucho. Cómo se atreve a decir semejante cosa?? Yo creo que los artículos de Carlos C. son tan buenos como sus cuentos, y hoy por hoy, CCF es uno de los mejores escritores peruanos. Demanden a ese tal Eusebio

  16. Janis Joplin Mayo 7th, 2008 0:45

    Por qué se pican, la novela de Prochazka está bien, ¿que pinta el señor este en mi comentario? ¿Lo he mencionado?

    Ahora, señor loco que tanto se araña por el el tío Calderón (a quien sigo fielmente a través de esta página) “el otro artículo estaba de lejos mucho mejor que este”, no significa que este sea malo, sino que el otro está mejor. Este lo encuentro soporífero y menos interesante que el otro. En el primero se pudo abrir un debate mucho más interesante, productivo y motivaba a la reflexión.
    No se arañen, que no tengo nada en contra de mi tío Calderón.

  17. EL ÚLTIMO LECTOR Mayo 7th, 2008 8:50

    Lo que me gusta de los artículos de Calderón Fajjardo es que son una invitación a la (re)lectura de los libros que cita. Sobresalen en ellos un bien pensado punto de vista del escritor.Ahora, la mención hecha a Casa de Prochazka es pertinente, se trata de una novela que a medida que pasen los años irá creciendo en referencia. También, y no es que quiera caer pesado, lamento que Calderón Fajardo no se haya explayado con Casa de Islandia de L.H. Castañeda, esa novela es de lejos la mejor primera novela en Perú de los últimos 30 años.
    Es un muy buen artículo, no sé si menor que el anterior ya que, como es obvio, se tratan de temas diferentes, en el primero se desprendían muchas preguntas ya que el tema está insertado en el imaginario de los lectores, y del segundo pues es un tema que de a pocos viene siendo abordado.
    EUL

  18. Yu Lai Mayo 7th, 2008 11:20

    Y Bombardero no será “también” la mejor primera novela en Perú de los últimos 30 años?

  19. EL ÚLTIMO LECTOR Mayo 7th, 2008 16:15

    Imposible Yu Lai. Una pequeña diferencia entre Casa de Islandia y Bombardeo (aunque sé que las comparaciones siempre son odiosas en literatura): Casa de Islandia se movió sola, con un poco de ayudadita; en cambio Bombardeo es el elogio fatuo del exceso que quiere pasar como innovador y original, y claro, tuvo mucho apoyo, casi todos los que han escrito de esa novela son, de alguna u otra manera, amigos cercanos del autor, además, en las previas a su publicación se forjó mucha expectativa, la cual, a fin de cuentas, no llegó a seducir al lector a la hora de los loros. Bombardero es un interesante libro, pero no creo que llegue a la mitad de la riqueza innvadora de Casa de Islandia.
    EUL.

  20. anonimo Mayo 7th, 2008 17:57

    Ese tal Janis Joplin cree que el debate y la polémica hacen mejor un artículo. Eso sólo es pelea. Y que es eso de “soporífero� se computa escritor.

  21. Yu Lai Mayo 8th, 2008 10:56

    No estoy muy segura, querido Lector Último, qué hace a una novela merecedora de los epítetos que aquí estamos comentando. Si Casa de Islandia recibió (¿mereció?) menos cherry que Bombardero, es precisamente ese cherry el que la hace acreedora de atención. Claro que en el extremo de esto están los poemas de Bayly y los cuentos de Gianmarco, pero en el caso de Bombardero los cherrys -que los hubo, desde luego- vinieron de comentaristas usualmente provistos de buen criterio. Eso es, me temo, lo que construye la atmósfera de un clásico. ¿Pasará esto con el libro de Luis Hernán? No estoy segura. Porque, al final, también la buena crítica de los amigos tiende a construir opinionoes positivas en el público. ¿O no es eso lo que ha hecho el maestro CCF con la novela de Prochaska?

    Con todo respeto,
    Yu Lai

  22. Azul Mayo 8th, 2008 12:47

    Como me gustaría que me alaben dos amigos como Vila-Matas y CCF. Seguro que se han puesto de acuerdo para alabar a Prochaska que en los medios no aparecen críticas sobre “Casa” porque Prochaska es famoso por no tener amigos.

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