May 10
sola ante los fantasmas
por Marlon Aquino
Giovanna Pollarolo (Tacna, 1952) acaba de publicar Dos veces por semana, su primera novela. La autora poseía ya una favorable reputación por su labor poética (basta recordar la melancólica sutileza de sus poemarios Huerto de los Olivos, 1987; Entre mujeres solas, 1991; y La ceremonia del adiós, 1997), cuentística (Atado de nervios, 1999); así como por su participación como guionista en algunas películas nacionales cuyo arraigo en nuestra memoria se debe a algo más que a su éxito comercial: La boca del lobo (1988) y Caídos del cielo (1990).
En Dos veces por semana Pollarolo tiende lazos con el derrotero temático de su obra poética y cuentística y se sirve de la agilidad y funcionalidad del diálogo cinematográfico para narrar el tortuoso viaje interior de una mujer avasallada por la difícil circunstancia de la separación matrimonial. YO (que es la denominación que la autora da a la protagonista de la novela) se encuentra un día con una amiga que anteriormente había padecido una situación similar a la suya, y que ahora se ve tan feliz que YO no duda en llamarla “exitosa”. Esta amiga, al percibir el malestar de YO le recomienda ir donde ELLA, la psicoanalista que ha conseguido librarla de sus demonios y darle una nueva vida. YO, escéptica en apariencia, pero deseosa de arrancarse esa ardiente espina que la hiere cotidianamente, acude a la terapia, dos veces por semana.
Hasta aquí la narración instala sabiamente la expectativa: ¿conseguirá YO curar su espíritu gracias al trabajo de la perspicaz psicoanalista? Ésta es una de las virtudes del libro, presentar constantemente los avances y retrocesos de la paciente en el doloroso proceso de la superación de sus contrariedades. Cuando parece que YO está a punto de asumir las riendas de su propia vida, cuando parece que dejará de autocompadecerse, cuando se aventura a vivir nuevas experiencias… surge desde su interior un nuevo duelo con el pasado. Y es que YO está sola frente a sus fantasmas. Lo descubre cuando en la primera sesión ELLA le dice que no será el hada madrina que la vestirá de princesa y le traerá a un príncipe azul: “ELLA: (DIDÁCTICA, FRÍA) No soy una bruja, una hechicera ni una santa capaz de hacer milagros. No puedo hacer por usted nada que no sea capaz de hacer usted por sí misma” (pág. 19). De ahí que el discurso abrumadoramente predominante sea el de YO y no el de ELLA.
Permítanme ahora hacer una ilustrativa comparación entre esta novela y las de Paulo Coelho, pues creo que ambos tipos de narraciones representan a dos ofrecimientos divergentes que podemos encontrar en el mercado editorial. En las novelas del brasileño encontraremos personajes como YO (hay, por cierto, una preferencia por las protagonistas), los cuales están llenos de conflictos interiores que al final de la narración lograrán superar gracias a un “mensaje revelador”. De ahí el agradecimiento de muchos lectores que han conseguido por obra de estas narraciones encontrar “respuestas salvadoras”. Por el contrario, en novelas como Dos veces por semana el lector descubre que es él mismo quien debe formular y contestar sus propias preguntas existenciales, así como emprender la lucha interminable contra los demonios del pasado que puedan ir brotando violentamente del pantano de su inconsciente. Como dirían los filósofos: una pregunta puede revelar más que mil respuestas.
La novela de Pollarolo es también interesante por la reflexión que plantea acerca de las estrechas relaciones entre literatura y psicoanálisis, algunas de las cuales ya han sido advertidas en las primeras décadas del siglo pasado. Por ejemplo, cuando YO rememora episodios de su infancia y juventud (la relación con sus padres, con sus maestras Coralí y Otilia, su primera relación sexual, etc.), pronto se da cuenta de que ELLA está más interesada en la manera en cómo ella narra los hechos (es decir, en las palabras) que en lo que verdaderamente ocurrió (la realidad). “(…) lo que hago acá también es ficción porque reconstruyo a mi manera la memoria perdida; los recuerdos extraviados no se encuentran, se inventan y se acomodan para llenar la memoria igual como se escribe sobre la página en blanco. Como escribir. Exactamente como escribir”. (Pág. 113). Precisamente, en captar este aspecto de la relación realidad – ficción reside la posibilidad de que YO supere algunos traumas: “ELLA: Lo que importa es que usted lo vivó así, no estamos hablando de su madre real, sino de la que usted ha construido”. (Pág. 149). Tras lo cual YO reconoce que: “Es igual que en la ficción. Lo que está afuera no se corresponde con lo que está en la cabeza de cada uno”. (Pág. 149).
Estamos pues, ante una ambiciosa novela que profundiza en el dédalo de contradicciones que nos habitan, y es que Dos veces por semana parte de la temática del fracaso amoroso para ampliar sus pesquisas hasta inquietudes que pueden aguijonearnos a cualquiera de nosotros. Naturalmente, esta historia– laberinto exhibe puntos débiles como, por ejemplo, ciertas presentaciones demasiado esquemáticas de los más difundidos postulados psicoanalíticos, excesiva despersonalización del personaje de ELLA, debilidad en la construcción de algunos personajes secundarios), entre otros. Sin embargo, haciendo el balance final el saldo es favorable para esta primera incursión de la autora en la narrativa de largo aliento.
Giovanna Pollarolo
Dos veces por semana
Editorial Alfaguara
Lima, 2008; 340 pág.
17 Comments so far
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Hey, gente. Me gusta el blog, hace tiempo que no entraba. Ya saben pe, problemas amatorios. En fin, está buena la reseña, aunque me parece que existen algunas cosas innecesarias. Pero el conjunto ta bien.
Saludos Ángeles. Qué alegria me da verte en acción, comparito.
A mí lo que me revienta es que las mujeres siempre escriban de lo mismo, son pocas las que no lo hacen. Leyendo el libro de Pollarolo, pues es uno más del montón y esta reseña me parece por demás, generosa.
Debe haber mejorado mucho la señora Pollarolo, si es que le hacemos caso a la reseña del amigo Aquino, porque su libro de cuentos Atado de nervios es tremendo bodrio. No he leído esta novela, pero según la reseña, Pollarolo insiste en el tema de siempre: la mujer que llora sus penas cuando el marido la abandona. ¿Vale la pena soplarse esas 35o páginas para leer los mismos lamentos de siempre? Difícil.
bien, aunque la verdad me parece que no agregas nada nuevo a lo que ya dijo Agreda sobre este libro. bien, de todos modos.
así no juega perú… comenzaron bien, con la pata en alto, pero últimamente se han puesto muy suavecitos…
Claro, Giovanna escribe hace tiempo con este tema: “una mujer avasallada por la difícil circunstancia de la separación matrimonial”; además de manejarlo con dudosos logros literarios. Po otro lado, si el autor de la reseña compara el libro con los de Coelho (”Permítanme ahora hacer una ilustrativa comparación entre esta novela y las de Paulo Coelho”) así sea para marcar diferencias favorables para con “Dos veces por semana”, ya uno se hace una idea gratuita de qué clase de novela estamos a punto de leer: facilonga, sentimentalona y pseudopsicoanalítica.
Bueno, sin ser más prejuicioso, le daré una lectura a esta novela, de la que me han hablado bien y mal. Don de la duda, hasta la lectura.
Salutes.
Ta que mi tía pollarolo nunca la ha chuntado con la narrativa. ni en novelas ni en sus guiones. recordemos la adaptación que le hizo a la novela de cueto para rodar mariposa negra: malísima.
R,
Acabo de leer el libro de Pollarolo y realmente: juro NUNCA MÁS hacerle caso a este señor que reseña, pues si ya antes estaba convencido de que Pollarolo era por demás aburrida, cansada y sobredimensionada, pues con este libro le pone la cereza al aburrimiento y a la falta de talento (ese talento que poseen mucho escritores que nunca verán su libro editado en Alfaguara, ja, maldita ironía).
Estimado Aquino: perdiste un lector.
Sí, estoy de acuerdo con los comentaristas. La novela de Pollarolo es de regularona para abajo.
y de qué te sorprendes? esa es la norma de Alfaguara: bodrios para el gusto de las masas. por lo menos, eso se nota en alfaguara-perú…
OH NO, CHICOS. ESTO ES PORTA9 O UNA VERSION RECICLADA DE…,DEJENME ACORDARME…, DE EL HABLADOR. PUES ES LA MISMA CHOLA PERO CON DIFERENTE POLLERA, Y CON LOS OJOS DE ANDREA CABEL, O CLAVEL QUE SUENA MAS POETICO. SI, DISCULPEN LA FALTA DE ACENTOS PERO MIS DEDOS ESTAN CAMINANDO POR TECLAS EN INGLES.
MI DECEPCION RADICA EN QUE A USTEDES TODO LES PARECE FORMIDABLE, NICE, Y SUS TEXTOS ESTAN INFECTADOS CON EL VIRUS DE LA LAMBISCONERIA, EL CAUSITA FRANELERO ( O EL CAUSITISMO, PARA QUE ME ENTIENDAN MEJOR LOS HUACHAFOS), DEL COLLERISMO, LA ARGOLLITA COCHABAMBINA. A LO MEJOR SE DESHACEN DEL ESTILO DE CALDERON FAJARDO, QUE ESTA EN SU LEY PORQUE EL ES DEL SIGLO PASADO, PERO USTEDES?
OKAY, ESTAN NUEVOS. A LO MEJOR A LA PROXIMA ME SORPRENDEN.
SALUDOS APRISTONES,
EL FARO
“SI, DISCULPEN LA FALTA DE ACENTOS PERO MIS DEDOS ESTAN CAMINANDO POR TECLAS EN INGLES”; no pes FARO, no te referirás a las TILDES? Quizas por eso escribes en mayúsculas, no?
Maletero gratuito. El hablablog era otra cosa; el joven Ángeles le dio vida a ese espacio mientras fue su administrador (si se puede decir algo tan positivo como eso) metiéndose con la gente a “pinchar” y jorobar como bueno. Ahora en Porta9 se ha vuelto un académico, digno bachiller en literatura por San MArcos. Osea, otra nuez.
Con razón eres aprista. Jajaja
Salutes
ta buena la reseña de Aquino no se maleen pe, no estoy de acuerdo con todo lo q dice (esa vaina de meter a coelho no me vacila) qpero se ve q el compadre es honesto con lo que dice, ya cada quién verà sile gustan o no los libros de los q habla.tampoco es nuestro profe del cole para q nos diga q leer no?
Oe X:tienes futuro como cuentista, ta paja el final de tu comment:Estimado Aquino: perdiste un lector.
No maleteen a doña Pollarolo que si escribe sobre los mismos temas será porque son sus demonios, ¿no?
No pasa nada con Pollarolo y con todo lo que hacen esas viejas del demonio de los 80s. Lo extraño es que Aquino se tiró al piso con la tía. No pues, ta mal, carajo. Las cosas como son, flaco. Eso que al contrario de muchos yo sí te vengo leyendo desde el Hablador y ojo que a mí sí me vaciló el texto que hiciste sobre Bolaño.
¿Cuándo vuelve a la cancha mi hermano, el gran Jack Martínez?
Marlon Aquino es sano y sagrado!! Yo leo sus reseñas y, es más, hasta las colecciono. Ahora bien, veo mucho machismo en este blog, se ha notado con la reseña de este libro de giovanna y en varios comentarios a la entrevista de Jennifer Thorndike y a la de Susanne Noltenius, mal ah. Si arreglan eso, porta9 quedaría regio. Besitos.
[…] leer las primeras páginas de Dos veces por semana en El Comercio. Otros textos sobre la novela: Marlon Aquino, Jorge Eslava, Moisés Sánchez Franco. Entrevistas: José Chueca, Pedro Escribano, Enrique Planas, […]