May 17
roberto bolaño x 3
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“Ahora es la época del escritor funcionario, del escritor matón, del escritor que va al gimnasio, del escritor que cura sus males en Houston o en la Clínica Mayo de Nueva York. La mejor lección de literatura que dio Vargas Llosa fue salir a hacer jogging con las primeres luces del alba. La mejor lección de García Márquez fue recibir al Papa de Roma en La Habana…”
2
“¿Qué pueden hacer Sergio Pitol, Fernando Vallejo o Ricardo Piglia contra esta avalancha de glamour? Poca cosa. Literatura. Pero la literatura no vale nada si no va acompañada de algo más refulgente que el mero acto de sobrevivir. La literatura, sobre todo en Latinoamérica, y sospecho que también en España, es éxito, éxito social, claro, es decir grandes tirajes, traducciones a treinta idiomas (yo puedo nombrar veinte idiomas, pero a partir del idioma número 25 empiezo a tener problemas, no porque crea que el idioma número 26 no exista sino porque me cuesta imaginar una industria editorial y unos lectores birmanos temblando de emoción con los avatares mágico-realistas de Eva Luna), casa en Nueva York o Los Ángeles (para que así descubramos que Bill Clinton puede recitar de memoria párrafos enteros de Huckleberry Finn con la misma soltura con que el presidente Aznar lee a Cernuda), portadas en Newsweek y anticipos millonarios”.
3
“Los escritores actuales no son ya, como bien hizo notar Pere Gimferrer, señoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un atajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuesta a escalar al Everest de la respetablilidad… La buscan deseperadamente. Para llegar a ella tienen que transpirar mucho. Firmar libros, sonreír, viajar a lugares desconocidos, sonreír, hacer de payaso en los programas del corazón, sonreír mucho, sobre todo no morder la mano del que les da de comer, asistir a ferias del libro y contestar de buen talante las preguntas más cretinas, sonreír en las peores situaciones, poner cara de inteligentes, controlar el crecimiento demográfico, dar siempre las gracias”.
De “Los Mitos de Cthulhu”
En El gaucho insufrible
Anagrama, 2003
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Bolaño siempre me cayó bomba, aunque hay que admitir que aquí tiene alguna razón. ¿A cuáles escritores peruanos les cae el guante? Por ejemplo, quienes hace unos días comentaban lo bien tratado que está César Gutiérrez por la crítica y la publicidad (como parte de la maquinaria de El Comercio y también pata de Lauer / Oquendo), ¿no creen que este es un retrato más bien de Roncagliolo que del Bombardero?
Besito
Yu Lai
Bien por incluir estas citas en Porta9, siempre me ha gustado leer lo que tienen que decir los escritores que no sea de sí mismos o de sus obras.
Y porque tenemos que echarle el guante a algun escritor peruano? Bolaño escribe simplemente sobre la gran diferencia que existe entre el oficio insufrible de escribir para sobrevivir que ha sido una tradición desde los albores de la literatura y los “tiempos modernos” donde el escritor,gracias a cierta parafernalia marketera, esta ubicado más cerca de un dandy que de un pordiosero.
Lo que me queda claro despues de leer el comentario precedente es que en el folklórico ambiente literario peruano el cuchillazo y el sambenito siempre estarán presentes como consideración primaria antes que cualquier otro aspecto significativo.
Ombliguismo suicida que le dicen no?
Saludos
Y no se trataba acaso Porta9 de DISECCIÓN literaria? Que yo sepa, toda posible taxidermia empieza a navajazos.
Besito,
Yu
Pasu, hablando de navajazos (la srta. Yu Lai parace de Corongo, je, sin ofender), “rascar”, “joder” y/o “maletear” con argumentos (equivocados o exagerados) también entran en esa clase de DISECCIÓN?
Lo que Bolaño dice es una manera de definir a los que plantean arribismo con arte, pero eso se da en todos los grupos sociales. Estará bien?
No sé.
Vargas Llosa es el ejemplo de disciplina en el oficio de escritor. Nos es necesario ser alcoholico, bohemio, o distraido, para ser un buen escritor; ahi tienen los resultados, los libros de Varguitas. Al final todos nosotros no buscamos sino el reconocimiento, y el dinero. Somos hijos de nuestro tiempo.
Si la memoria no me me falla, Los mitos de Cthulhu de Bolaño (tomado de un librazo colectivo liderado por Lovecraft (conseguible en Amazonas), y del que también, entre otros, forma parte Ambrose Pierce), puede leerse en su integridad en la web, también su intercambio electrónico con el maestro Piglia, en el que se reivindica a la ciencia ficción a través de la obra de Philip K. Dick, aunque este no sea parte de El gaucho insufrible.
Los párrafos elegidos para este post son muy precisos. Para mí, Bolaño siempre fue un lengua larga y no poca gente lo odiaba, (recuerdo que hace años le comenté a Diamela Eltit lo mucho que me gustaba Bolaño (estaba hechizado con Llamadas Telefónicas y Estrella distante, no tanto así con Los Detectives…) y ella me hizo un mohín, cosa que me sorprendió porque hasta ese momento todo escritor chileno que conocía no hacía otra cosa que hablarme bien de Bolaño, tiempo después me enteré, por la prensa, de que en su retorno a Chile, después de 30 años si no me equivoco, Bolaño se había expresado muy mal de Eltit al decir que no le gustó la cena que esta le había preparado en su casa), sin embargo, sus palabras encerraban una actitud de vida, la cual era una suerte de disidencia contra la pose del escritor anclada en la ignorancia, contra el disparate de la inconsecuencia ideológica (él era de izquierda, pero consecuente), contra la creencia de que con talento puede formarse una obra sólida, contra la desesperada búsqueda de reconocimiento que gangrena a muchísimos escritores, etc. Bolaño las pasó putas antes de conseguir la estabilidad y, estemos o no de acuerdo con sus opiniones, hay que tomar muy en serio sus palabras porque, ciñéndonos ahora a los tres fragmentos colgados, estas siguen vigentes porque radiografían el backstage de lo que se ve en todo ambiente literario.
EUL.
¿Escritores arribistas? Puede ser, pero no será que eso es lo que los escritores tienen que hacer para al sucio, argollero, fuchi mundo de la literatura? No sé, como dice el Lunático. A reflexionar, a reflexionar, señores escritores.
Y a la señorita Yu, antes de mandar tanto besito, pase a registrarse al CFFA (club de fans de Francisco Ángeles).
“arribista“, creo, sólo lo dice quien está, precisamente, arriba y ve, con asco o con miedo, cómo los de abajo empiezan a trepar. pero, vamos, trepar es malo? mejor: no todos quieren, acaso, estar arriba? cuál es la idea: mantenerse abajo y enorgullecerse de la miseria? morir joven?
me pregunto, por otro lado, si no es ya un acto de “arribismo“ el simple hecho de publicar. o sea, para qué publica uno? no es el primer paso rumbo a la cumbre?
más importante todavía: tiene algo que ver, por el amor de dios, el arribismo con la calidad de la obra?
lo siento, bolaño, pero digas lo que digas, no estás a la altura de vargas llosa. seguro que tenías cómo llegar más arriba, cómo superar a varguitas, pero, qué penita, mancaste muy joven, perdiste el hígado por dártelas de bohemio tantos años.
Qué cosas suceden con el apagón! Humor necrofílico, Yuri. Negro, ojalá ningún pariente tuyo muera de dicha enfermedad que no solo es producto de la ingesta de alcohol. Ojo.