Jul 15

incierto despertar

Category: reseñas

por Marlon Aquino Ramírez

Hubo un tiempo en que la gente común y corriente consumió literatura con el mismo interés con que ahora consume los filmes hollywoodenses o las telenovelas brasileñas y mexicanas. Fue en las primeras décadas del siglo XIX, en París, con la novela de folletín. Estas novelas, publicadas por entregas en los periódicos, presentaban sencillos y seductores esquemas narrativos (basados en el suspenso) que lograron atraer a una cantidad considerable de lectores. Crimen y castigo, Los tres mosqueteros, El conde de Montecristo, Oliver Twist… son magníficos ejemplos de ello. El saber que alguna vez los libros tuvieron un poder hipnótico sobre la clase popular no deja de ser conmovedor para quienes amamos la literatura y deseamos que esta llegue al mayor número de personas. Aunque intuimos que aquellas épocas de consumo novelístico masivo no volverán, siempre aplaudiremos a quienes se aventuren a propiciarlo.

La orientación democrática de la novela de folletín está agazapada en Un duro despertar, la primera novela del escritor y sociólogo Aldo Pancorbo (Lima, 1981). Desde el diseño de su anécdota se ve aquí un interés por llegar al gran público. De ahí que Fabio, su protagonista y narrador, emplee un lenguaje donde abunda la jerga. De ahí también la persistente alusión a elementos del imaginario popular: los diarios “chicha”, las combis, la piratería, la música salsa, etc. En teoría, Un duro despertar reúne casi todos los ingredientes para llegar al gran público peruano. Y bastarían sus dos epígrafes para develar su naturaleza. El primero es de uno de los maestros de la novela negra, Raymond Chandler. El segundo… de Kevin Arnold, el inocentón protagonista de la serie televisiva “Los años maravillosos”. Es decir, estamos ante una especie de novela negra asentada en constantes referencias a la cultura de masas.

Fabio es un egresado universitario de 23 años que hace taxi. Fuma marihuana, tiene una novela inédita y carga un revólver. Un día, a través de un compañero taxista, se entera de que una adinerada señora entregará una jugosa recompensa a quien dé con el paradero de la asesina de su hijo, una supuesta “pepera” e hija de un influyente general. Fabio emprende esa búsqueda y así, recorriendo Los Álamos, Magdalena, la bajada Balta, conoce a traficantes de drogas, policías corruptos y mujeres adictas al sexo y a la cocaína.

La trama es interesante, pero, lamentablemente, la poca pericia en la construcción de personajes, la artificialidad del mundo representado y los descuidos gramaticales hacen naufragar a esta novela en el mar de las buenas intenciones. Así, los personajes de Un duro despertar parecen títeres creados sólo para escandalizar de modo absolutamente efectista. De Zoe, la presunta “pepera”, se dice, por ejemplo: “Ella trató de escupir a un lado de la pista, pero sentía la boca reseca y los labios entumecidos por la coca, del mismo modo que habían acabado ayer luego de chupársela por última vez a Ernesto”. (Pág. 56). Cabe señalar aquí que las alusiones a la cocaína son tantas que, en verdad, uno cierra el libro y sale polvo.

Entorpecen también el desarrollo narrativo los numerosos descuidos de lenguaje presentes aquí, principalmente a nivel sintáctico:
- “Fue la primera vez que Juanjo me llamaba (sic) por mi nombre”. (Pág. 77).
- “Si ello sucediera, esperaba que antes le encargue (sic) mi dinero a su empleada para que me lo dé (sic)”. (Pág. 114).

Aparecen también frases tan banales como:
- “(…) tíos dispuestos a encerrarse en una habitación para ser olvidados antes de ser recordados”. (Pág. 62).
- “Creí posible que dos personas podrían saber lo distinto que eran uno del otro por la manera de comer un caramelo”. (Pág. 116).

La obsesión de Fabio por el escándalo y lo sensacionalista, hacen pensar en esos púberes que fuman y dicen lisuras con tal de llamar la atención, como diciendo “quiéranme un poco”. Esta mezcla de falso malditismo y carencia afectiva adolescente anida en este pensamiento de Fabio sobre Zoe: “Sentí que quería envejecer al lado de esa linda huevona”. (Pág. 128).

En resumen, consideramos que un mayor cuidado con el lenguaje y personajes alejados del cliché hubieran configurado una mejor novela. En la contraportada de este libro se dice que el autor está escribiendo la continuación de esta historia (por cierto, ¿no debería consignarse lo “hecho” y no lo “por hacer”?). Esperamos que la experiencia adquirida con Un duro despertar, le permita a este joven narrador entregarnos una de esas buenas “novelas democráticas” que tanto contribuirían con el aumento de lectores en nuestro país.

Aldo Pancorbo Valdivia
Un duro despertar
Hormiga Editores, 2008
156 páginas

18 Comments so far

  1. Justiciero Julio 16th, 2008 1:29

    Acabas de seguir matando, tratando de comparar a grandes obras de antaño, con pasquines que se hacen llamar libros. Esto no es Literatura, por favor. ¿Hasta cuándo?

    Pero, noto que algunas personas consumen “literatura” barata: PP, Ampuero, Cueto.

    ¡Qué lástima! y yo que con cierto gusto los leo.

  2. Mario Julio 16th, 2008 11:06

    Hola Paco y Marlon:

    Marlon, disculpa por no comentar tu artículo en esta ocasión, les escribo para felicitarlos por el blog, está muy bueno, acabo de ver lo de Doris Moromisato, saludos,

    Mario

  3. el elegante Julio 16th, 2008 11:56

    hmmm no creo que en ningun momento aquino haya dicho que este libro es igual a las grandes obras de antes,,a mi me parece que le mete harto palo a esta novelita del pancorvo,pocos son los reseñistas que dicen las cosas sin pelos en la lengua…por eso da gusto entrar a porta9 saludos…

  4. El asesino de leyendas Julio 16th, 2008 15:28

    No pasa nada con la novela de Pancorbo. Felicito a Aquino por alertarnos sobre este libro.

  5. Hiphopero Julio 16th, 2008 16:43

    Ta que si antes le di palo a aquino ahora lo felicito. sin vainas, esta debe ser la mejor reseña que ha escrito. en esta ocasión no le ha temblado la mano. chévere por el crítico chalaco.

  6. El punto sobre la í Julio 16th, 2008 22:35

    Me gustan este tipo de reseñas que no solo se quedan en contar el argumento, me gusta que marlon aquino señale objetivamente cuáles son las falencias de la novela que analiza. Los reseñistas de Porta9 son todo un lujo.

  7. Tristán sin Isolda Julio 16th, 2008 22:41

    Esta reseña por ratos parecía columna…

  8. La Valquiria Julio 18th, 2008 10:33

    REVISTA SOMOS (17/05/08):

    El debut novelístico del sociólogo Aldo Pancorbo (Lima, 1981) es un tributo al género negro. El argumento: un productor de reality shows es asesinado por su ex novia, quien, a la sazón, es hija de un general de la policía. Un joven taxista va en su búsqueda para entregarla a la madre víctima pero termina involucrándose sentimentalmente con ella. En el proceso, el autor se interna en los vericuetos del realismo sucio y del thriller para entregarnos la historia de un crimen a la luz de la cual no solo queda puesta de manifiesto una red de intrigas y ambiciones de poder, sino que refleja el temperamento y estilo de vida de toda una generación.

    Un duro despertar.
    Aldo Pancorbo.
    Hormiga Editores.
    2008.
    158 pp.

  9. Raimond Julio 18th, 2008 11:10

    Así son de superficiales las reseñas de somos…

  10. El critica críticos Julio 19th, 2008 0:17

    Esta es una de las reseñas más complejas, afiladas y sin concesiones que he leído de Marlon Aquino. La crítica de la novela en cuestión detalla tanto, aspectos favorables: “Aunque intuimos que aquellas épocas de consumo novelístico masivo no volverán, siempre aplaudiremos a quienes se aventuren a propiciarlo. La orientación democrática de la novela de folletín está agazapada en Un duro despertar (…) En teoría, Un duro despertar reúne casi todos los ingredientes para llegar al gran público peruano”, como aspectos desfavorables : “La trama es interesante, pero, lamentablemente, la poca pericia en la construcción de personajes, la artificialidad del mundo representado y los descuidos gramaticales hacen naufragar a esta novela en el mar de las buenas intenciones”. Incluso, el buen Aquino se da espacio para incluir un poco de humor negro (que no es algo que lo caracterice que digamos): “Cabe señalar aquí que las alusiones a la cocaína son tantas que, en verdad, uno cierra el libro y sale polvo”.
    Buenas críticas (que no es lo mismo que críticas buenas), como ésta de Aquino, hace que el encuentro con un nuevo libro resulte más atractivo e intrigante. Habrá que leer Un duro despertar, entonces.

  11. El Asesino de Leyendas Julio 19th, 2008 3:23

    Triste consuelo de La Valquiria. Esa no es una reseña, es una estafeta. No confundir.

  12. La Valquiria Julio 19th, 2008 13:36

    ¿Triste? Triste es la manera como te expresas, Asesino del Parque de las Leyendas. Para empezar, estafeta no significa estafa- concepto al que querías aludir. Según la RAE “estafeta” es la casa u oficina del correo, donde se entregan las cartas que se envían y se recogen las que se reciben. Por otro lado, bien que te mueres por escribir en SOMOS, o revistas por el estilo, aunque con esa redacción franco que máximo podrías aspirar al Trome.

  13. El Asesino de Leyendas Julio 19th, 2008 15:51

    Valquiria, nadie ha dicho que estafeta sea estafa. A leer bien antes de comentar.

  14. La Valquiria Julio 20th, 2008 22:06

    Ergo, mi querido Asesino del Parque de las Leyendas, si vas a referirte al libro de Pancorbo, o a cualquier libro, deberías leerlo antes de hablar sobre él, si es que eres coherente con lo que dices.

  15. El Asesino de Leyendas Julio 21st, 2008 11:02

    Sí he leído Un duro despertar y estoy de acuerdo con la reseña de Aquino. Como soy buena gente, te daré, Valquiria, el gusto de tener la última palabra.

  16. CUPIDO Julio 21st, 2008 12:42

    ¿pOR QUÉ VALQUIRIA Y EL ASESINO DE LEYENDAS NO INTERCAMBIAN MESSENGER Y ASÍ ARREGLAN SUS PROBLEMAS? NO SÉ, SE TOMAN UN CAFECITO Y A LO MEJOR HACEN CLIC, PORQUE DEL AMOR AL ODIO…

  17. Libbotard Noviembre 4th, 2008 10:27

    The topic is quite curious, i must say

  18. Vernon Sullivan Noviembre 12th, 2008 4:35

    Acabo de leer la interesante novela de Pancorbo. A mi parecer, el hecho que el escritor mencione en la contraportada que se encuentra haciendo la continuación, no es gratuito. Aparentemente estamos frente a una saga literaria. Quizás, su omisión haría que algunos personajes y ciertas situaciones abiertas o inconclusas en la historia, pudieran tomarse meramente como frívolos y vacíos; cuando bien podrían mostrar su complejidad con el paso del tiempo cronológico que permite una saga. Espero la pronta publicación de la segunda parte.

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